¿Alonso Quijano está loco?

Antes de leer este artículo, le advertimos: es seguro que encuentre ‘spoilers’ de Un tal Alonso Quijano, el primer largometraje de ficción de la Universidad Nacional de Colombia, hecho totalmente por estudiantes de su Escuela de Cine y Televisión. Así que le recomendamos ver primero la película y luego regresar a este texto. Por aquí la puede ver.

Si ya vio la película, le contamos que trataremos de explicar una duda que tienen los personajes de la historia: ¿Alonso Quijano está loco? Y si es así, ¿qué lo llevó a esa locura? Recapitulemos brevemente: el profesor Quijano, un gran conocedor de Don Quijote de la Mancha, comienza a creer que una de sus estudiantes (Lorenza) es Dulcinea y que su único amigo Santos Carrasco es Sancho Panza. De hecho, con Carrasco tiene un juego: representar escenas del libro de Cervantes. 

Pero un día, en una de sus clases, el profesor Quijano cruza la línea entre la ficción y la realidad. Se cree en La Mancha, la región de España donde transcurre la historia de Don Quijote. Ve a otros caballeros que quieren pelear contra él, ve a Dulcinea con otras doncellas, ve a su caballo Rocinante… ¿Se volvió loco? Se preguntan todos en la clase. De inmediato le llaman una ambulancia y lo internan en una casa de reposo. 

 

Staff de Un tal Alonso Quijano.


“Lo que parece tener el profesor es una despersonalización”, explica Ricardo Valencia Patiño, psicólogo y especialista en psicoanálisis de la Universidad Javeriana. “Es la pérdida total de la realidad. Un fenómeno que consiste en olvidar las barreras de cada quien para asumir las de otra persona o personaje”. Es por eso que el profesor Quijano se cree el Quijote. Aunque quien padece de despersonalización pierde toda la noción de la realidad, aclara Valencia, ese trastorno es considerado un episodio psicótico breve. 

¿Y cómo se explica que Quijano vea a Lorenza como Dulcinea y a Carrasco como Sancho Panza? ¿Está alucinando? “Bueno, las alucinaciones son alteraciones a la realidad. Es cuando se perciben cosas que no están. Crees que hueles, escuchas o ves algo, pero en verdad no existe, no es real”. Entonces, desde la psicología, el profesor Quijano también tiene alucinaciones.

Ahora, ¿cuál es la causa de la despersonalización y las alucinaciones? De acuerdo a Valencia, para el profesor Quijano es difícil aceptar la soledad en la que vive y el dolor que siente por la muerte de su esposa e hija en el atentado contra el avión de Avianca de 1989. Son tan insoportables que prefiere crear una realidad distinta, más acorde a la que desea por su experiencia de vida: las aventuras del Quijote. “Todos tenemos un mecanismo para huir del dolor. Pero en el caso del profesor, su único recurso es romper con la realidad”, comenta el psicólogo.

 

Staff de Un tal Alonso Quijano.

 

La despersonalización es una reacción del subconsciente. Es decir, crear una realidad distinta no es una acción pensada sino una manifestación emocional de la persona cuando no encuentra otros recursos para afrontar dolores o sentimientos que lo atormentan. O en palabra más prácticas dichas por Valencia: “Cuando sientes que te quemas, quitas rápidamente la mano de donde la tengas. Ese decisión no la piensas, solo reaccionas porque te hace daño quemarte. Así mismo funciona la cabeza”.

Pero, ¿lo que le ocurre a Quijano es locura? La respuesta es sí. “Se puede considerar que tiene una enfermedad mental, solo que de corta duración”. Tras pasar un tiempo en una casa de reposo y con la ayuda de Carrasco, el profesor entiende que no puede huir más del dolor por haber perdido a su familia y que no está solo como lo cree. Entonces vuelve a la realidad, a la universidad y dictar clases. 

Como pasa con Quijano en la película, al Quijote lo han considerado un loco a lo largo de la historia. Si comparamos, ambos viven ciertas experiencias que los hace padecer de despersonalización. “El Quijote sentía frustración por no ser un caballero de verdad. Inspirado en Amadís de Guala, el personaje de una importante novela de caballería del medioevo y uno de sus favoritos, él crea una realidad a su manera para no cargar con el dolor que le produce la frustración”, señala Valencia.

El Quijote y la locura es uno de los temas de interés para quienes se dedican a estudiar la novela de Cervantes y también para la medicina psiquiátrica. Un artículo de la plataforma The Conversation reseña algunas investigaciones desde el campo de la salud. Por ejemplo,  los franceses Philippe Pinel y Jean Etienne Esquirol fueron de los primeros médicos en indagar sobre la locura del Quijote. En 1801 toman de ejemplo al caballero de La Mancha para describir las características de la monomanía, la obsesión por una idea determinada.

 

Staff de Un tal Alonso Quijano.

 

Otra investigación que referencia The Conversation se conoció en el marco de la celebración del tercer centenario de la publicación de Don Quijote, en 1905. Allí se lanza un diagnóstico clínico: “Paranoia crónica o delirio sistematizado o parcial de tipo expansivo”. El médico y literato español Ricardo Royo Villanova fue el responsable de esa conclusión.

Además, el autor del artículo plantea que si se siguen criterios actuales de diagnóstico, basados en el ‘Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales’ de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, lo que le ocurre al Quijote puede clasificarse dentro de los trastornos delirantes.

Independiente de los estudios para determinar si estaba loco o cuál trastorno mental padecía, la locura del Quijote lo llevó a vivir aventuras junto a Sancho Panza. Igual le sucede al protagonista de Un tal Alonso Quijano, la primera película de ficción hecha por la Universidad Nacional de Colombia y lanzada en digital y de manera gratuita: la historia de un profesor alocado que se cree el Quijote y que recorre las calles de Bogotá.